Una sutil caricia se desliza bajo su cama.
Primero es como una seda perfumada que se escabulle desde los pies, para luego materializarse como un par de brazos que delicadamente crean su figura a base de suaves roces.De pronto, ya es un torso masculino bien formado el que se encuentra sobre él.De a poco un tímido rostro se asoma cerca de su cuello, abre silenciosamente los párpados y deja ver unas curiosas pupilas color miel.
- ¿Otra vez te escapaste?, Kaoru – pregunta al recién llegado
- No puedo dormir – se limita a responder la voz del aludido
- No podemos continuar con esto, ¿sabes? – vuelve a hablar Hikaru. Ya no puede aguantar tantas muestras de afecto y termina por abrazar el cuerpo que acaba de llegar. Puede sentir su inconfundible aroma y el deseo se hace insoportable. Para comenzar deposita un tierno beso sobre su frente a lo que el otro responde con otro beso, esta vez en los labios. Lentamente dejan que sus lenguas se reconozcan, mientras las manos empiezan a explorar sus cuerpos, guardan tantas similitudes que constituye un placer tratar de reconocer cada diferencia, un exquisito placer que no pueden evitar convertir en su mayor objeto de deseo.El reprochable amor entre dos hermanos es algo que no cabe en sus pensamientos ahora, pero saben que podría llevarlos a la perdición una vez se quiebre el frágil equilibrio que han fabricado y protegido con tanto recelo. Kaoru está desnudo, Hikaru repasa con los dedos la suave piel de su amante, mientras éste intenta quitarle la incomoda ropa que le separa del paraíso que significa su cuerpo.La luz apagada, la puerta cerrada convenientemente con llave y los rayos de luna colándose a través de la ventana para iluminar el camino entre el amor y el placer completan el cuadro de la pasión prohibida.A los pies de la cama cae el pijama que Kaoru acaba de despojar del cuerpo de su hermano.
^^
Primer fic de Ouran!!!
creo que está una poco pretencioso, pero. bah!! me gusta así, bien barroco.
Lina en Ciel
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... 1 ...
Amanecía en ciudad de York.
Una sol radiante se colaba entre las cortinas del Hotel iluminando el bello rostro de una chico rubio que aún no quería desprenderse de sus sueños.
Killua ya estaba despierto y recorría lentamente con la mirada la silueta de su amigo bajo las sábanas blancas. Luego de un rato se incorporó y caminó hacia la puerta, con la mente todavía centrada en el chico bajo las sábanas. La puerta se cerró tras de si.
En la habitación sus amigos aún dormían excepto Gon, que lo había estado observando con el rabillo del ojo, aunque perecía dormido.
Ahora el moreno se levantaba de la cama y se encaminaba hasta el baño.
Ya abajo, Killua decide salir a caminar, tal vez para despejar la mente y olvidar ese sentimiento que le agobia. Gon lo ha visto por la ventana, se apresura a salir de la habitación, corre escaleras abajo, cruza la puerta del Hotel y sigue hasta alcanzarlo. Killua se detiene para esperarlo, pero no lo quiere mirar. Cuando llega a su lado, ambos continúan en la misma dirección.
- A veces eres muy extraño – Comenta Gon.
- Tú ya me conoces, qué es lo que te impresiona.
- Nada, es sólo que últimamente actúas como si algo te afligiera.
- Tal vez sea cierto.
- ¿No me quieres decir algo?
El otro chico permanece en silencio.
- Estás enamorado – Dice repentinamente el moreno.
Killua lanza una terrible mirada a Gon, éste impasible se limita a contemplar ese rostro aturdido, disfrutaba cada oportunidad que tenía para observarlo, cómo hubiera querido decirle todo lo que sentía en ese momento, pero no podía, no todavía.
- Tú... de qué rayos hablas!!! – increpa un nervioso Killua a su amigo que aún lo mira tiernamente.
- Je!. No te pongas así, sólo bromeo – Gon se ríe estruendosamente, mientras Killua está a punto de golpearlo.
Luego sigue un silencio incómodo, un breve lapso en cada uno se sume en sus pensamientos a la vez que trata de adivinar lo que pudiera estar pensando el otro.
Entonces Killua comienza a hablar casi como si hubiera olvidado que Gon estaba ahí.
- Lo que me pasa simplemente no lo entiendo. Hay veces que no me lo puedo sacar de la cabeza, y por más que quisiera olvidarlo siempre está ahí, recordándome que nunca será mío.

...
El balcón es amplio, tanto para los dos, una cortina casi transparente los separa del resto de la habitación.
Las manos de Leorio recorren por la espalda de un chico rubio y sus labios se pasean por su cuello, los cabellos rozan su mejilla, el menor de ellos se estremece, no está muy acostumbrado a tales muestras de afecto. No sabe hasta qué punto Leorio, quiere llegar con eso.
- ¿Sabes lo que yo siento por ti Kurapica? – Pregunta éste en un susurro.
- ¿De qué hablas? – El chico rubio trata de restar importancia a la situación.
Leorio dio la vuelta depositando un suave beso en los labios de su amigo.
- ¿Que haces? - Kurapica sobresaltado intenta alejarlo
- Te amo.
- Sigues con eso, porqué te empeñas tanto en esto...
- No me tienes que responder. Yo soy feliz simplemente teniéndote cerca. Nada más.
Un lapso de silencio invadió la habitación.
- No creas que esto significa algo pero... vuelve a besarme... Leorio... – habla tímidamente Kurapica, ruborizándose.
El joven más alto entrelazó al otro en sus brazos y comenzó a besarlo lentamente, para luego incrementar la pasión terminando en un beso desesperado. Sin saber cómo, ya estaban en el piso, Leorio recorría sutilmente el torso del chico rubio y comenzaba a quitar la polera que no hacía más que estorbar en su tarea de amarlo.
...
Killua ya estaba de vuelta, abrió la puerta y entró descuidadamente. Los chicos en el balcón no se han dado cuenta, absortos en su descubrimiento del amor.
Continuará...
Konnichiwa!!!!!!!!
Je! Komo se podrá ver, estoy comenzando un empalagoso y cursi fic yaoi ^^
No me tomen muy en serio, no es que yo sea muy cursi.. o si??.. je! La verdad es que me da bastante vergüenza escribir esas frases almidonadas.. no, la verdad es que no me da vergüenza escribirlas, me da vergüenza que alguien lo lea, pero me doy ánimo después de leer otros fics harto más floridos que el mío, quizá más adelante le ponga más sangre y esas cosas desgarradoras que a mi me gustan O.o
Por ahora, sólo eso.
Ah! lo olvidaba, este fic lo empecé antes que los de Rozen Maiden, pero no me podía convencer de publicarlo. O.o
Todavía no me convenzo ...
Sayo!!!!! Y hasta la próxima!!!

Lina-en-Ciel
... 1 ...
Amanece luego de una noche casi eterna.
Inesperadamente llueve.
Jun se despierta agitado y sale de la habitación, al poco rato está listo y dispuesto para ir al colegio. Nori le ofrece desayuno pero no lo acepta disculpándose, en cambio, toma un paraguas, se acomoda los zapatos y sale.
Su hermana lo mira perpleja mientras lo ve correr calle abajo. Pero está feliz por el cambio que ha estado experimentando últimamente.
Shinku ya está en la mesa. Nori le sirve una taza y se sienta junto a ella. Ambas comen en silencio.
Al poco rato Nori se despide y sale también.
Shinku ha quedado sola.
Se acerca a la ventana. Aún llueve y no dejará de hacerlo hasta mucho después.
La lluvia existe para limpiar e ambiente, para desempolvar los recuerdos y para dar cierto orden a las ideas.
Cuando la lluvia llega sin aviso es porque algo inesperado ha ocurrido.
Cuando la lluvia cae desesperadamente es porque algo se ha quebrado en el frágil equilibrio del tiempo.
Ese día la lluvia no tuvo un minuto de descanso.
Parecía que algún secreto hechizo se había roto desencadenando un incesante río de lágrimas.
Este año, Jun quiso regresar al colegio, estaba decidido a vencer los miedos y vergüenzas que le habían impedido pisar las aulas tanto tiempo. Se preparó mucho durante el verano para rendir los exámenes y estar a la par con sus compañeros.
Ya había pasado lo peor, los primeros días. El resto pasaba sin contratiempos, volvió a conversar con aquellos chicos que se burlaron de él y podía mirarles a los ojos sin temor.
Nori estaba muy orgullosa de su progreso, ella fue testigo de todo el esfuerzo que había puesto su hermano en esto. Sin embargo, hoy le vio algo distinto, tal vez no era algo realmente preocupante pero, se le notaba algo distraído.
Y era cierto, de hecho durante toda la primera hora de clase no hizo más que dar vueltas en una frase, y no era precisamente algo dicho por el profesor.
- Sakurada kun – le interpela el maestro – traduzca, por favor el primer párrafo del texto –
Jun ni siquiera había abierto el libro, mira desesperadamente a los lados.
“en la página 103” le llega una indicación desde las sombras.
Rápidamente abre el libro en la página indicada y empieza a leer en voz alta.
...
Shinku, sentada a la ventana con una taza de té negro sus manos. Observa la lluvia.
“Supongo que hoy pasaré el día sola, Suiseseki no vendrá con esta lluvia y Mi chan no dejará a Kanaria” piensa.
- Qué más remedio – suspira, mientras levanta la taza de té para beber otro sorbo
- Por lo menos Kun Kun me hará compañía – sonríe para sí misma.
... 2 ...
Observaba tiernamente la maleta, dibujaba con la mirada la rosa grabada sobre ella. Era plena madrugada, sin embargo, hace bastante tiempo había despertado y no lograba volver a conciliar el sueño, así que se deleitaba imaginando a la muñeca durmiendo dentro de la maleta.
Shinku, la quinta muñeca de Rozen Maiden. Hermosa, peligrosamente hermosa, intrigante, poseedora de unos ojos exóticamente desafiantes.
- Jun kun – habla Shinku
- Jun kun – Repite.
Jun, a pesar de haber estado mirando permanentemente en aquella dirección no se percató que Shinku había despertado y le observaba sentada sobre su maleta.
- Jun kun, prepárame una taza de té negro.
- Cuándo saliste!! – pregunta sorprendido el chico.
- Eres muy despistado Jun, deberías poner más atención. – replica la muñeca – tráeme una taza de té.
- Es muy tarde...
- Jun kun. – interrumpe arrogante ella.
De vuelta con la taza de té, se encuentra a Shinku sobre su cama, se la alcanza y se sienta a su lado.
- ¿En qué pensabas? – pregunta Shinku
- ¿Por qué lo preguntas?
- Curiosidad.
- Nada, sólo miraba el infinito.
Jun empieza a ponerse nervioso, siente que Shinku adivina sus pensamientos. “Qué muñeca tan complicada” piensa, la mira otra vez.
Ella lleva la pequeña taza de té a sus labios mientras cierra lentamente sus ojos, toma un sorbo, aleja la taza y dirige la mirada hacia el líquido en el interior.
Jun está perdido en los cadenciosos movimientos de la muñeca, “es muy linda”, pasa un fugaz pensamiento por su mente.
- ¿Qué ves en el infinito, Jun kun? – Shinku reitera la pregunta.
El chico cae abruptamente a la realidad “es sólo un muñeca”.
- Te veo a ti... – dice instantáneamente, a la vez que se arrepiente de sus palabras.
- Je! Ya veo – sonríe ella.
El chico se sonroja y esconde la mirada “porqué dije eso”
- Jun kun – se oye la voz de Shinku.
- Si yo fuera humana – continúa la muñeca – qué harías en este momento.
El chico no deja de sorprenderse frente a la singular pregunta, hubiese esperado cualquier cosa, menos eso.
- ¿Qué harías ahora, Jun kun, si yo no fuera una muñeca? – se impacienta Shinku.
- No, no lo sé Shinku, ¿qué quieres que haga?
- Y si yo te preguntara qué sientes por mi, podrías responderme. – continúa Shinku con voz más queda.
Jun no sabe qué responder y evita sus penetrantes ojos.
Shinku baja la mirada hasta concentrarse en el líquido de su taza, cierra los ojos y se deja transportar por el aroma.
Jun quiere abrazarla pero no se atreve, entonces descubre una ínfima lágrima recorriendo la mejilla de la muñeca, la sigue con la vista, no puede soportarlo, le arrebata la taza de las manos, ella no opone resistencia, la deposita en el velador para luego dirigirse a Shinku. La toma por la cintura, ella sólo se deja llevar inmune a los brazos que la envuelven, como lo haría una muñeca inerte.
Está muy nervioso, sin embargo se arma de valor y se acerca a sus ojos para besarlos, siente las cálidas lágrimas rozar con sus labios, la aleja un tanto y susurra cerca de su oído.
- No digo lo que siento, pues si no te gusta no me dejarías seguir siendo tu sirviente.
Shinku abre lentamente los ojos y mira expectante a Jun.
- ¿Te gusta ser mi sirviente? – pregunta.
- Eso es perfecto para mi – responde el chico aún con un leve tinte carmesí en su rostro.
- Llévame a mi maleta, Jun kun – ordena ella.
Jun se incorpora y la encamina hasta donde le indica, la deja de pie a su lado mientras abre la maleta, luego gira dispuesto a dejarla dentro, pero ella lo detiene, en cambio se acerca audazmente a él y deposita un suave beso en sus labios, dejándolo perplejo.
- Te quiero Jun kun – dice la muñeca.
El chico se lleva una mano a los labios, en tanto Shinku se introduce a la maleta.
- ¿Desearías que yo fuese humana? – pregunta sin esperar respuesta.
- Deséalo con todas tus fuerzas, Jun – son sus últimas palabras antes de cerrar la maleta.
Palabras que quedaron rondando en la cabeza del chico.
Por último, se dirige a su cama y con una leve sonrisa se envuelve en las frazadas, entonces recuerda que la lámpara ha quedado encendida, se descubre un poco y pretende presionar el interruptor cuando ve la pequeña taza de té ya fría sobre el velador, la contempla un breve lapso de tiempo antes de apagar la luz.
Konnichiwa!!!
etto.. no se si termine akí, podría ser k sí, o kizá lo kontinúe..
ah! eran dos, capítulos, pero mejor lo uní, para okupar menos post, y sea más fácil de leer ^^
... pensándolo bien, definitivamente tiene k tener segunda parte..
pronto lo seguiré..
ah! y, bueno... no me crucifiquen, es mi primer fic .. así k n se k tal está.
de repente se me okurrió y zaz lo eskribí, normalmente eskribo, pero hacer fics me resulta algo komplejo, me kuesta mantener la personalidad de los personajes tal komo los kreó el autor O.o
así k kizá más tarde se enkuentre alguna mutación de los mismo, haré todo lo posible por k resulte kreíble ^^
ah!!!! olvidaba algo muy importante!!!
tengo pésimo gusto para poner titulos, por eso normalmente no pongo, pero ahora, en contra de voluntad puse un título O.o
k .. mejor no lean el título..!!!!!!!!!!!!!!
saludos!!
Sayo!!!!
Lina-en-Ciel